lunes, 26 de septiembre de 2016

Tú..**

Lo tengo claro, no fue casualidad, ni destino. Entraste en mi vida para enseñarme, para crecer y darme cuenta que este mundo está lleno de personas bonitas como tú que valoran lo esencial y rechazan la mentira . Enamórate de alguien que te quiere, que te espera, que te entiende incluso en la locura; alguien que te ayude y que te guíe. Alguien que sea tu apoyo, tu esperanza. Enamórate de alguien que te habla después de una pelea. Nadie es perfecto. Pero si esa persona puede hacerte reír, hacerte pensar dos veces las cosas, admitir que eres humano y que cometes errores, entonces aférrate y dale lo que más puedas. Enamórate de alguien que te echa de menos y quiere estar físicamente contigo. Así es como sabes que quieres a alguien, supongo. Cuando no puedes vivir algo sin desear que la otra persona estuviese ahí para verlo también. 




<< Suerte. Y no hablo del azar. Hablo de ti>>...**


   
     

martes, 8 de marzo de 2016

La luz de quien te quiere te hará brillar...**

Quien bien te quiere no te hará llorar. No, no, y no. Podrá decirte cosas que no te gustan y, si a ti no te gusta que te digan cosas que no quieres oír, quizá alguna vez llores. Pero la norma del amor no es el llanto, ni el dedo en la llaga. La norma del amor, en el término más amplio que permite esta palabra, es la confianza, la alegría, el inmenso regalo de sentirte acompañado.
Déjate de historias turbulentas o de amistades obsesivas. No molan. No son divertidas. No aportan nada. Y cuando terminan -porque, créeme, siempre terminan-, no lo harán bien. Dejarán un regusto amargo, esa sensación helada de "¿y todo esto para qué?. Sin embargo, la luz de quien te quiere de verdad te hará brillar a ti. Te acompañará más allá del tiempo y la distancia. Tus alegrías serán sus alegrías y tus penas lo serán menos gracias a su consuelo. Quien bien te quiere te empujará hacia delante. Te dirá que puedes, claro que puedes, que eres fuerte, vaya si eres fuerte; que mereces lo bueno que te pueda pasar, porque anda que no lo mereces. Y porque te va a pasar.
Quien te quiere no buscará tus límites emocionales ni chantajeará tu cariño. Te conoce y te quiere. Te quiere de manera limpia. Y en las relaciones limpias no hay cabida para las pruebas de amor, sino para la vida compartida, para el aprendizaje conjunto. Quien bien te quiere te reforzará por dentro. Te mirará a los ojos y te dirá que vales muchísimo, que tu presencia es un regalo de la vida. Y será verdad.
Será verdad del modo que solo el cariño hondo y desinteresado puede ser verdad. Porque quien bien te quiere no necesitará hacerte llorar. Será sincero contigo, claro. Te dirá su opinión y su desacuerdo si existe. Pero  no buscará herirte. No buscará tu punto débil. Nunca explotará tu debilidad. Insisto, NUNCA lo hará. Tus dudas encontrarán aliento en su conversación. Tus días bajos quizá sigan siendo bajos, pero no serán solitarios. Y tus errores no serán un "ya te lo dije" sino un, "ya pasó. Así que tranquilo, que de todo se aprende". Por que además es verdad, de todo se aprende.
Hay  pocos lugares más reconfortantes que el abrazo de quien quiere bien. Aprovéchalo. Y llámalo, llámala. Escríbele. Dile que tu día es mejor porque has pensado en él, porque está ella. La vida, siendo corta, es lo más largo que tenemos. No dudes en querer bien y dejarte querer mejor. Porque te lo mereces. Y porque no lo dudes, tú también tienes luz y también hay alguien a quien tú haces brillar.


...reflexiones de un te quiero**

martes, 2 de febrero de 2016

El tiempo pasa, los recuerdos quedan...**

"En definitiva, tengo un móvil con 7000 fotos guardadas y otras miles en mi ordenador, tengo cientos de videos y cientos de notas de voz que reflejan infinidad de encuentros, de visitas, pero sorprendentemente, los mejores momentos los guardo en mi memoria.

No hay una sola foto de ese beso precipitado y acertado, no guardo cada uno de los brindis con vino. No veo un solo video de aquel momento en el que todos mis amigos y yo le sonreíamos a la vida y no tengo en fotos ninguna de las veces que hicimos el amor.
No encuentro un recuerdo fotográfico de mi cara asustada cuando me dirigía a esa cita con el chico que imponía lo suficiente como para dudar hasta de mi nombre. No guardo ningún video de aquellos abrazos que he ido dejando en mi vida, o aquellos que he dado tan fuerte que más de una vez creí abrazar el alma. No tengo una foto del día en el que decidí que estudiar, ni tengo muchos videos de esos mil veranos. No recuerdo hacerme un selfie cuando lloraba por amor, ni de retratarme un domingo lluvioso de "peli y manta". Y mucho menos he encontrado un solo video que refleje cualquiera de los valores morales que represento.

Sin embargo cierro los ojos y puedo ver todos esos días. La cara de él en nuestra primera cita, la primera vez que dije "te quiero", mi primer y mi último beso del día, todos esos orgasmos fuera y dentro de la cama. La sonrisa de mis amigos, todos mis momentos de complicidad, la felicidad de mi familia y sobre todo quien soy yo.

Al final la vida se basa en eso, en recordar lo que has sido, lo que eres, y no borrar de tu memoria todos esos momentos, situaciones y personas que te han hecho ser, pues el dinero se gasta, la salud se deteriora y el amor... es indescifrable, pero tu vida estará en tu memoria hasta que ésta diga basta".


...momentos congelados en
recuerdos que jamás se olvidan**

lunes, 25 de enero de 2016

Sumando dieciséis...**

La noche, la que tu y yo sabemos. Ese momento cuando los dos nos metemos en la cama rápido muertos de frío, cuando empezamos a sentir el calor, ese calor humano que tanto hace falta en el mundo pero es especialmente mío, y sonrío por ser tan afortunada. Mientras me pides que apoye mi cabeza en tu pecho, escuchando los latidos acompasados de tu corazón. Hasta que cada uno se mueve hacia su lado después de unos cuantos besos y desearnos las buenas noches. Mientras yo deseo que te acerques a mi y me cojas por detrás, pasando tu mano por mi vientre, y justamente haces eso. Ese instante de felicidad, tan mísero pero para mi tan grande, me provoca una sonrisa. Aunque sonrío siempre que te siento junto a mi. Poco a poco dejamos de pensar y siento tu respiración en mi nuca, caliente. En un momento sin darnos cuenta nuestra respiración va al unísono, nos juntamos sin saberlo, de cada una de las formas, de estas formas tan bonitas que nadie se para a pensar. Y nos relajamos, tanto que entramos en coma, en nuestro coma de sueños, ahí es donde nadie está con nosotros, donde paseamos libres pero del mismo modo caminando juntos, invadidos por una felicidad plena de saber cuanto amor sentimos el uno por el otro. En ese momento no piensas en todo esto pero pasa. Al día siguiente te despiertas, giro la cabeza y ahí estas tú, aún dormido sin sentir, pero relajado. En ese momento sólo puedo pensar en la suerte que tengo de sentir que eres la razón de mi vida, en lo bonito que es tenerte, en tener ese calor humano que todo el mundo busca por este dichoso mundo, en la seguridad que me das para empezar un buen día y que salga bien, que salga muy bien. Estos son instantes de felidad eterna que no los cambio por nada ni por nadie en el mundo.



...lucha por todo aquello 
que te saque una sonrisa**

martes, 12 de enero de 2016

¿Más que ayer, pero menos que mañana?...**

Nosotros los humanos, somos los primeros en quejarnos por lo difícil que es encontrar a la persona adecuada, esa que tiene las mismas ambiciones, que se pone objetivos, que nos complementa y nos hace felices cada uno de nuestros días.
Hasta que de repente ese día llega sin esperarlo y la encuentras. Justo tenemos delante de nosotros el amor de nuestras vidas. Todo se vuelve maravilloso y especial, como si se hubiese cumplido ese deseo que pedimos al soplar las velas de una tarta. Después de haber pasado ese período natural que implica la conquista y el enamoramiento, es ahí cuando muchas veces el ser humano entra en una especie de "bucle", y se suele acostumbrar a lo que tiene, y deja de apreciar la grandísima suerte de tener una buena pareja.
Por descuido o ignoracia deja el cariño, la conquista, la sonrisa, olvida la amabilidad, y todo se vuelve rutina, obligación, o indiferencia.
Quizás sonríe con otros, es amable con otros, le importa más el trabajo, el deporte, las amistades, pero su pareja nunca está en la lista.
Hasta que un día el amor se muere sin remedio.
Y a veces no se aprecia lo que se tiene hasta que se pierde...


...durará tanto como lo cuides,
lo cuidarás tanto como lo quieras**

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Doce + Dos**

Lo supe desde el día en que recibí ese mensaje continuado de una mirada y una sonrisa de complicidad, "te vigilo de cerca"... me decías. En mi cabeza era imposible creer lo que en realidad estaba pasando, pues no quería aceptar que cada vez me gustabas más de lo que yo podía llegar a pensar. Me aferré a mis dudas. Y con el paso de los días me fuí dando cuenta de lo equivocada que estaba al creer que esto era menos de lo que realmente era. Llegué a la conclusión de que para él no estaba siendo solo una opción en su vida. Y que para mí, él también se estaba convirtiendo en una prioridad. Por más que me negué a esa idea, se hacía más evidente con los días y al final, acepte a darle mis días, mi tiempo y mi vida. No sé porque cada vez estaba más entregada a él. Creo que porque despertó en mi cosas que llegaron sin previo aviso. El amor no viene con manual de instrucciones y menos con advertencias. Existe la posibilidad de un fracaso, de decepciones, como también la posibilidad de ser feliz, de reír, de pensar en él las 24 horas del día. Me dió ilusión y las ganas de levantarme y poder decir: "aquí estoy, ya es tiempo de querer". Porque si voy a querer, voy a querer bien y no a medias. Así soy yo.

De vez en cuando pensábamos en la idea de un futuro juntos. Él decía que ésto era el cuento de su vida, uno maravilloso y sin fin, que yo era su amor, su duende y su vida... Los planes que tenía... Donde me hacía vivir... Esas cosas que querías... Que querías compartir... Y yo me subí a ese tren contigo, ese tren de emociones, de pasiones, de deseo y de delirio, de sueños, de risas y cosquillas, de palabras bonitas, de sensaciones únicas y explosivas...
Me dió los billetes, envueltos en papel de colores, con una tarjeta que decía; " Vente conmigo, mi vida... Será nuestro viaje, nuestra vida" , ¿Y cómo no me iba a subir? Era más de lo que había imaginado... Y allí me quedé, llena de esos sueños, queriendo volver a recoger tus maletas, que yo cuidaba sentada esperando a que tú volvieras siendo el mismo que conocí. 
Él sabía lo que yo sentía por él, y sin embargo sus dudas no le dejaron valorarlo suficientemente. Y yo sigo aquí en este tren... Pasan por mis ojos los paisajes de la melancolía, el de los sueños rotos, el de las promesas incumplidas, el de te echo de menos, el del enfado y la ira, el de la tristeza, impotencia... Mientras me siento perdida... Dejaste las maletas, las abro y encuentro tus besos, tus manos, tus ojos que me miran otra vez... Hasta siento tus abrazos... Y revuelvo entre tus ropas y veo esos sueños, esos versos y momentos... Porque cada vez que él aparece, el amor llega y la razón se me va. Y allí sigo.. Esperando el momento que las puertas se cierren de nuevo para siempre y decidas volver siendo tú, como yo te conocí... Y espero, sólo espero que hasta ese día tenga fuerzas... Porque de momento aquí sigo, con esas maletas llenas de sueños...

 
... 25-N**

martes, 13 de octubre de 2015

El amor es un arte...**

Aunque los principios cuestan, volvería a intentarlo contigo sin pensarlo. Cuando te encontré, se cumplieron mis sueños. Me abriste tú vida para llegar a tú corazón. Y aunque me daba miedo enamorarme, devolviste a mi vida la ilusión de sentir. Y sé que aún cansada tu sonrisa, jamás se marcharía. Lo notaba en la manera en la que me mirabas. Que no había persona que iluminara mis días de la forma en que tú lo hacías. Eras ese sol que tantas mañana he necesitado porque mi vida no tenía luz suficiente. Que ya no quería querer a nadie que no fueses tú. Porque una sonrisa tuya bastaba para alegrarme esas noches que no paraba de pensarte. Que si tenía que complicarme la vida sería contigo. Porque las cosas a tu lado siempre han sido especiales.
Sabía que no podía encontrar a alguien que encajase mejor conmigo. Porque no necesitamos hablarnos para entendernos. Porque vivimos en nuestro mundo de locura imperfecta. Pero, ¿ qué es perfecto en ésta vida?. Porque no sabemos nada del amor... pero sabemos de duendes, de saltar madrigueras, de beber hasta que uno se queda dormido, de resacas al día siguiente, de los buenos amaneceres, de siestas eternas, de contarnos nuestras experiencias, de comentar los deportes, de días de sofá, peli y manta, de fechas especiales, de querernos... Pero a veces la vida nos pone situaciones que nos complican, y siempre somos nosotros los que hacemos difícil lo fácil, buscando la manera más complicada para solucionarlo. Nos enseña, nos hace ser más fuertes y seguir adelante.
Pido al tiempo que perdone, y que me ayude a olvidar. Que no quiero alejarme. Que es por ti por quien daría mi vida. Que tengo el alma llena de colores con momentos tuyos. Que entre risas y llantos, siempre está nuestra felicidad. No me importa si pierdo, si ves sentirás que te quiero. Porque mi vida sin ti ya no tiene sentido. Buscaremos respuestas. Moriremos de amor. Seremos siempre tú y yo. Seremos siempre nosotros. Seremos para siempre.




... i love you till the end**